Durante el encuentro se han analizado los próximos hitos regulatorios que afectarán a la mayoría de las empresas en los próximos años, especialmente en lo relativo a los sistemas de facturación y a la implantación progresiva de la factura electrónica.
Próximos cambios en España
La normativa española contempla dos grandes bloques que marcarán la transformación digital de los procesos de facturación:
Por un lado, el Reglamento Verifactu, ya aprobado, que regula los sistemas informáticos de facturación (SIF). Este sistema obligará a que los programas de facturación garanticen la integridad, conservación y trazabilidad de los registros. Su entrada en vigor obligatoria está prevista entre enero y julio de 2027.
Por otro lado, la Ley Crea y Crece, que introducirá la facturación electrónica obligatoria en operaciones B2B. Aunque el reglamento que la desarrolla aún está pendiente de aprobación, se estima que su aplicación obligatoria se produzca entre el tercer trimestre de 2027 y el de 2028.
La estrategia europea: Proyecto VIDA
A medio y largo plazo, la Unión Europea avanza hacia una armonización completa de los sistemas de facturación y reporte fiscal a través del proyecto VIDA (VAT in the Digital Age).
Este marco prevé que a partir de julio de 2030 sea obligatoria la facturación electrónica y el reporte digital para todas las operaciones B2B dentro de la Unión Europea. Posteriormente, en enero de 2035, todos los sistemas nacionales deberán estar completamente adaptados y armonizados con los estándares comunitarios.
Convivencia de distintos sistemas
Durante la jornada también se destacó que en los próximos años convivirán diferentes soluciones tecnológicas, como los sistemas de facturación electrónica derivados de la Ley Crea y Crece y los sistemas de reporte digital como el SII o Verifactu. Por ello, se recomienda a las empresas comenzar a prepararse con antelación mediante auditorías internas de sus sistemas de facturación, el seguimiento del desarrollo normativo y el contacto con sus proveedores tecnológicos para conocer los planes de adaptación.
La posición de Carnimad
Desde Carnimad, como asociación que representa al comercio especializado minorista del sector cárnico, se entiende la necesidad de avanzar en herramientas que contribuyan a mejorar el control fiscal y luchar contra el fraude. Sin embargo, se considera que en el caso del comercio cárnico minorista el equilibrio entre costes y beneficios de la implantación de Verifactu resulta especialmente desfavorable.
Entre las principales preocupaciones del sector destaca el impacto económico que puede suponer la adaptación de los equipos, especialmente en las balanzas integradas en los sistemas de facturación, cuya sustitución o actualización puede alcanzar costes cercanos a 7.000 euros por unidad, una inversión difícilmente asumible para muchos pequeños establecimientos.
Asimismo, el sector presenta un perfil profesional con una edad media elevada y una notable brecha digital, lo que complica la adaptación a nuevos sistemas tecnológicos, especialmente en un contexto de jornadas laborales extensas y creciente carga administrativa.
Finalmente, desde Carnimad se advierte del riesgo de aceleración del cierre de pequeños negocios, agravado por la falta de relevo generacional. Esta situación podría tener un impacto significativo en la economía local y en la vida de barrios, pueblos y ciudades, donde el comercio cárnico especializado desempeña un papel esencial tanto desde el punto de vista económico como social y gastronómico.
Por todo ello, la asociación continuará trabajando para trasladar a las administraciones públicas la realidad del sector y defender medidas que permitan avanzar en la digitalización sin poner en riesgo la viabilidad del pequeño comercio especializado.

